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UNA JUSTA VENGANZA
Leído 486 veces José Antonio Marchán Rodríguez (26/4/2004)

La infancia es una época tan divertida... y tan lejana ya para algunos... A veces aún me parece verme, riendo y correteando con un balón en los pies, jugueteando con mi fuerte americano y mis indios, con mi Mazinger-Z (que acabó por desaparecer misteriosamente) o con mis recortables. Sí. Tenía una especie de colección de pequeños super-héroes de papel, fabricados a mano, con mucho cariño, con los que disfrutaba como un enano. Todo era jugar... Recuerdo la sensación despreocupada de pasar tardes con ellos, mezclando personajes y compañías. ¿Porqué no podía el Hombre de Hierro echar una mano a Linterna Verde? ¿La Masa acabaría con los Titanes? ... Evidentemente, eran otros tiempos, no había llegado aún la normalización de nombres en el idioma anglosajón... Y así, iban surgiendo Las preguntas.

Sí, digo Las preguntas....

Creo que casi todos los que gustan un poco o un mucho de este mundillo, que le tienen cierto apego a algún personaje, se ha imaginado la situación alguna vez. ¿Derrotaría Superman a Thor y su Mjolnir? ¿Podría el adiestramiento militar del Capi con la técnica de Batman? ¿Quién era el mejor arquero, el bocazas de Ojo de Halcón o el entrañable Green Arrow?

Obviamente, semejantes cuestiones no podían quedar sin respuesta, perdidas en el tintero de la industria del negocio americana. Fueron surgiendo los llamados cross-overs. La avidez de los fans auguraba un gran seguimiento, y la buena aceptación de las colaboraciones anteriores entre Marvel y DC Cómics, impelían casi sin disculpa, a prepararlo. Superman vs. Spider-Man (1976) y X-Men / New Teen Titans (1982) habían tenido unas grandes ventas. Era jugar a caballo ganador, nada podía evitar su éxito... Excepto las propias compañías...

Las palabras mágicas eran Avengers/JLA.

Era el año 1982. Gerry Conway al guión y George Pérez al lápiz. Un one-shot del que se llegaron a dibujar 21 páginas, que después pasarían a ser un pequeño tesoro que sigue pululando por convenciones, salones y correos de lectores. Los problemas de guión, principalmente, y seguramente el tener a algunos de los mayores egos de la industria unos frente a otros, llevaron a la suspensión definitiva de la colaboración, para desgracia de los fans.

A lo largo de los años, con el lento pero ineludible transcurrir del tiempo, el proyecto adquirió dimensiones míticas, de leyenda. Varias generaciones hablaban de él entre susurros, entre sueños más bien. ¿Cómo era posible que semejantes personajes no se encontrasen? Inaudito. Se hicieron algunos parches para contentar al fandom, como el experimento Amalgama y Acceso Total, pero no dejaban de ser pobres sustitutivos.

La llegada a Marvel de Joe Quesada como editor en jefe, a finales de verano de 2000, trajo nuevos aire a la compañía y también susurros de pacificación, de enmienda de errores pasados. Nuevas conversaciones e intentos de perdón con pesos pesados como Neil Gaiman o Alan Moore, y un intento de reemprender las relaciones con DC.

Una vez conseguido, y después de los pertinentes acuerdos para varios cruces con los personajes más famosos y punteros de las respectivas editoriales, se puso sobre la mesa El Proyecto. Con una buena predisposición por parte de ambas compañías, y a pesar de surgir algunos problemas inevitables en su inicio, por fin, Diciembre del 2000 es la fecha mágica.

Existe acuerdo.

¿Qué puede producir más expectación ante su llegada? ¿El Batman de Loeb y Lee? ¿Quizás Gaiman y su 1602? ¿O que Miracleman aclare sus derechos y vuelva al fin?

Este 2004 nos bendice con la llegada del cross-over más esperado desde la creación de los mismos. Una miniserie de 4 números, en formato Prestige que vio por fin la luz en USA el 3 de Septiembre. Los héroes más grandes de los cómics. Dos supergrupos icónicos de sus respectivas compañías, el Olimpo de los super-héroes. Un megaproyecto. Varias generaciones atrapadas por el deseo, por la espera. Una de 20 años, ni más ni menos.

Kurt Busiek guionizando y George Pérez encargándose tanto del dibujo como del entintado, en un proyecto por el que el artista de Florida siente un interés personal. Busiek (Astro City, Avengers) guionista de sobras conocido que había trabajado poco antes con los mismos Vengadores, y gran conocedor de la JLA también, y George Pérez que confesó en alguna ocasión que se hubiese molestado si no le hubiesen dado este cross-over a él, (Teen Titans, Avengers, Wonder Woman, Solus) son totalmente fiables para el proyecto. El dibujante tuvo que solicitar incluso un descanso a Mark Alessi, jefazo de CrossGen (la editorial con la que tenía contrato por esas fechas) para poder dedicarse a la titánica labor. Especialista en escenas ultra-detalladas y viñetas multitudinarias, como pudimos comprobar en trabajos como Crisis en Tierras Infinitas o El Guantelete del Infinito, por ejemplo, en esta ocasión tampoco se queda atrás, llegando a dibujar más de 200 miembros de ambos grupos en ciertos momentos.

Por supuesto, no podemos esperar un Watchmen, un Incal o un Maus, que nadie se engañe. Una historia con una calidad abrumadora y un trasfondo. No por la capacidad de sus autores, irreprochable por otra parte, sino por el hecho de ser el tipo de producto que es. Uno que se debe al merchandising y a la demanda del aficionado, no a la creatividad en sí misma. No viene a ser más que una pequeña estatua, un monumento a ambos grupos. Un guionista atado al mismo tiempo a la grandeza de sus actores y al lastre de sus carreras. Intocables, inmutables, uno de los muchos defectos de este mundillo y estas grandes compañías...

Una amenaza cósmica con el infame, y siempre buscador del conocimiento, Krona de por medio obligará a lidiar a los dos equipos. Añádele a esto la aparición de Starro o Términus y ves abriendo boca. Prometen la mejor pelea posible entre Batman y Capitán América, algo he escuchado de que Thor sacudirá al gran S con su Mjolnir, la aparición de todos y cada uno de los miembros de los Vengadores y la Liga de la Justicia durante su historia, etc.

Por supuesto, se pueden conseguir ya los número en inglés, incluso yo he podido ver alguno y ojearlo lo justito en la tienda especializada que frecuento, pero prefiero esperar pacientemente, sin enterarme demasiado de los detalles... hasta que me acerque al Salò del Cómic de Barcelona, de aquí a nada, donde atraparé con avidez el número 1, lo ojearé como un crío de 12 años y lo protegeré, bien guardadito, hasta que pueda degustarlo tranquilamente en algún rincón de casa, al son de alguna banda sonora instrumental como Lord of the Rings, Matrix Revolutions o Dark City.... Porque me lo voy a pasar como un enano, otra vez...Por fin...

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