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El éxito cosechado por Marvel en sus adaptaciones de cómic al cine, o al menos de sus franquicias más conocidas (leáse Spider-Man y X-Men), preocupaba en el seno de DC. Tanto en beneficios como en reconocimiento popular, estaban siendo superados. Esta fue la razón de que se volvieran a reactivar sus proyectos de adaptación a la gran pantalla, algo parados desde los fiascos de las dos últimas entregas de Batman. Fruto de esta inquietud llegó Batman Begins, la re-inyección de savia nueva a uno de sus emblemas, pero también auténticos productos de serie B (por decir algo) como Catwoman. Fue realmente el éxito (más fuera de sus fronteras que en los USA) mesurado del hombre murciélago y la buena acogida de la serie Smallville en televisión lo que llevó a rescatar del olvido una nueva entrega del icono número uno de DC Comics, más posible que nunca gracias a la evolución de las técnicas digitales y de animación.A estas alturas, hablar de Superman es algo innecesario. Es uno de los personajes más reconocidos a nivel mundial, un auténtico icono publicitario y un fenómeno popular. Creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938, su debut en Action Comics nº 1 supondría un antes y un después para el mundo del cómic y el nacimiento de un nuevo género, una auténtica “gallina de los huevos de oro”. El de los súper-héroes. Después de mucho hablar de ella, pude asistir al día del estreno, el miércoles a la 22:00 horas, en una sala abarrotada. Sin destripar ningún tipo de acontecimiento para los que no la hayan visto aún y pretendan hacerlo, diré que me gustó la película. Mucho, a decir verdad.Salí del cine con la impresión de que había visto a Superman, que se había tratado bien al personaje y su filosofía. Porque esto es un primer punto importante. Primordial. Sabemos que las versiones de personajes de cómic no suelen ser muy fieles a historias o trayectorias por lo que no ver destrozada la imagen del protagonista es ya de por sí un punto a favor. Es por esta tazón que la definición principal que le pondría al largometraje es “respetuoso”. Con el personaje, con su historia, con la película de Donner (la que dicen mejor película de súper-héroes de la historia…). Casi hablaría de una nueva versión del hombre de acero. Sí, nueva versión, porque en determinados momentos de la cinta te parece continuar viendo “Superman”, la original de Richard Donner. El film está repleto de guiños y homenajes a Superman y a las películas de los finales de los 70 y principios de los 80, como por ejemplo una recreación de la portada del mítico Action Comics nº 1 o la mismísima inclusión de Marlon Brando en una escena.Es quizás uno de los puntos negativos, si se quiere ver así, de la película (porque los tiene, evidentemente). El hecho de que por momentos parezca casi un remake de aquella, con diálogos y fotogramas calcados. La película tiene sus pegas y sus peros, como no podía ser de otra forma. También la duración, que puede ser algo excesiva, o algún actor. Nos podemos poner más o menos reivindicativos con detalles que contenten más o menos al seguidor de toda la vida del hombre de acero, pero no creo que supongan defectos en su concepto general. Brian Singer demuestra su buen hacer habitual y teje una historia que nos lanza 6 años al futuro tras lo que ocurría en Superman 2. Tiempo para que los personajes evolucionen y giren. Es precisamente el retorno de Superman y lo cambiado de sus relaciones con su entorno lo que guía la película, siendo la aparición de Lex Luthor el engranaje definitivo que aglutine todas las piezas. El reparte está bien, destacando en su papel Brandon Routh que recoge el espíritu de Superman/Clark Kent y Christopher Reeves a la perfección, y Kevin Spacey que mejora en mi opinión al Luthor de Hackman. En cuanto a Lois Lane, creo que el papel le queda algo grande a Kate Bosworth ya que su apariencia es más frágil de lo deseado, demasiado joven quizás.
El uso de las técnicas digitales para los efectos especiales es destacable. Es cierto que en escenas puntuales se nota su utilización o su “abuso”, pero también cabe decir que quién no esperase algo así no sabía qué iba a ver. Si hay un héroe que necesite de estos recursos creo que es el gran “S”. Los momentos de vuelo, o de alzamiento de peso son realmente increíbles y emocionantes. Por cierto, tirón de orejas para el “visionario” que eligió el nefasto cartel para los cines, al menos al que fui yo. Esa imagen de Superman dirigiéndose hacia el cielo mirando al espectador es cuanto menos, no creíble. Con la de pósters que han circulado por ahí que podían haber lucido mucho más (como el de la foto superior, a mi entender).En definitiva, un buen resurgir para el hombre de acero que creo no defraudará a la mayoría de sus fans, sean clásicos o no. Singer nos muestra una visión del personaje deudora de las películas antiguas pero remozada para un nuevo futuro, que espero sea posible con nuevas entregas.
Nota: 3,5 / 5 |